Wednesday, May 14, 2008

Cripto picapinos

Especies extrañas, llamativas o presuntamente extinguidas siguen apareciendo y los criptozoólogos continúan buscando animalotes imaginarios. Un destacado redescubrimiento fue confirmado el pasado año: el pájaro carpintero de pico de marfil (Campephilus principalis), divisado al menos en ocho ocasiones en 2004 en los amplios bosques pantanosos del este de Arkansas y ratificado por una expedición científica en 2005. Se creía extinto desde 1944 y provocó una algarabía entre los naturalistas norteamericanos, que comprobaban cómo una de sus joyas ornitológicas no había desaparecido para siempre como consecuencia de las talas de bosques que se prolongaron hasta después de los años cuarenta del pasado siglo. Un abstract del artículo publicado en Science está disponible aquí


Retrato robot del Campephilus principalis. La especie imperialis, muy parecida a ésta, sirvío de inspiración para el simpático Pajaro loco de los dibujos animados

El País recogió la noticia hace algún tiempo, y en el último número de Skeptical Inquirer (Vol. 30, No 2, Mach/April 2006) Benjamin Radford, experto en leyendas criptozoólogicas, aporta unas interesantes reflexiones al respecto.

Un vídeo borroso obtenido hace dos años (como si de un platillo volante o de un Bigfoot se tratara) movilizó a los ornitólogos. Finalmente hubo suerte, y se hallaron evidencias irrefutables de su existencia, no como de esos asiduos visitantes de la cripto imaginación. Hay una enorme diferencia -señala Radford- entre una población de miles de criaturas gigantescas y desconocidas como el Bigfoot y los escasos miembros supervivientes de una pequeña especie ornitológica que se pensaba extinguida, a pesar de lo cual se hallaron evidencias incontrovertibles. ¿Hay que explicar esa diferencia?; ¿a que no?

Los ornitólogos emplearon diversos dispositivos técnicos de imagen, sonido y movimiento para detectar al pajarito. De la misma forma -finaliza Radford- los buscadores del Bigfoot deberían emprender su búsqueda con medios similares precisamente en esta misma área boscosa, uno de sus pretendidos hábitats. Pero aunque su búsqueda resulte inútil los criptozoólogos no desfallecerán por ello, en lo que parece más una manía que una sospecha fundada, como ha ocurrido con anterioridad.


Un ornito-punkie en la cabeza de un Homo Sapiens, en los años cuarenta del pasado siglo

Tenemos evidencias sólidas, hay observaciones sólidas; el pájaro está ahí, aseguró Tim Barksdale, biólogo y fotógrafo naturalista. Para John W. Fitzpatrick, director del Laboratorio de Ornitología de Cornell (Ihaca, Nueva York), divisar de nuevo a este pájaro se había convertido en una de las fantasías de los ornitólogos a lo largo del siglo XX, a pesar de que se consideraba muy poco probable. Es realmente el santo grial, añadió. Los expertos eran escépticos a pesar de los rumores sobre posibles observaciones, hasta ahora. A pesar de la deficiente calidad del vídeo y de su brevedad, fue suficiente para detectar las características anatómicas de este pájaro carpintero, uno de los mayores del mundo.

Ah, y no me olvido del simpático cigarrón áptero tinerfeño, cuya existencia divulgó la prensa local tinerfeña semanas atrás. En la zona de comentarios de este blog alguien lo citó como si tal descubrimiento justificase la labor de los criptozoólogos (ni de broma). Volveremos sobre este asunto pronto, y veremos por qué los cripto habladores locales ni pincharon ni cortaron en este asunto, ni se les llamó, ni se les avisó, ni falta que hacía, como es lógico.

Tres libros sobre timos, tres

El viernes, poco después de las 19:30 horas, se presentaron los tres primeros ejemplares de la colección ¡Vaya timo! de la editorial Laetoli, que ha tomado la pionera iniciativa de llevar al mercado editorial un amplio número de ensayos monográficos sobre algunos de los más destacados timos paranormalistas y supersticiosos que pululan en los medios de comunicación y en la sociedad general.

Inés Rodríguez, Javier Armentia y el autor de este blog estuvimos en la sala de actos del Museo de la Ciencia y el Cosmos de La Laguna comentando lo fundamental de esta iniciativa, que esperamos tenga el éxito que se merece y que continúe por mucho tiempo con su línea de divulgación escéptica bibliográfica, tan necesaria en España.

La pintura medieval de Turín representando la imagen cultural de Jesucristo, el dogma de la creación divina con ropajes científicos (aggiornamiento al que han sido dadas multitud de creencias irracionales a lo largo del siglo XX) y la patraña ovniplatillista con sus ufólogos de campo y playa expertos en extorsionar intelectualmente a diferentes generaciones desde los años setenta del pasado siglo son los tres primeros temas que aborda la colección ¡Vaya timo!

(por cierto, no dejen de leer, una vez más, la enésima comprobación de lo estúpida y cutre que puede ser Ovnilandia, ahora que el fabricante del muñeco de la autopsia de Roswell ha confesado su participación en el fraude. Seguramente, la teta había sido ordeñada hasta el final y ya no soltaba más leche. ¿Qué pensarán los que compraron Año Cero, Enigmas y otras hojas parroquiales en 1995? ¿Se sentirán estafados?; ¿dirán que el escultor fabricante del extraterrestre de látex al que le sacaban los higadillos de pollo se ha pasado al lado oscuro?; ¿servirá esto para que los buenos creyentes se den golpes de pecho y clamen por la autenticidad de la autopsia?; ¿tuvieron éstos la oportunidad de ver Barrio Sésamo de pequeños? Grandes enigmas de la humanidad se encierran en estas preguntas, sin duda.

La prensa local ya se ha hecho eco de esta novedad editorial, y esperamos que lo siga haciendo próximamente. Los próximos volúmenes volverán a levantar ampollas, pues abordarán esa manía pseudocurativa del agua vendida a precio de oro que es la homeopatía, los poderes mentales, el más allá, la poderosa superstición de la astrología y el feng shui, una payasadita aburguesada sin base científica. A ellos se irán uniendo otros muchos títulos; la lista es ya larga, y a ella contribuimos algunos aportando ideas en ese bar escéptico que es el Strasse en la zona del “cuadrilátero” de La Laguna. Hay títulos para varios años; ahora lo que hace falta es encontrar autor para cada uno de ellos.

Posted by bestiario50 in 21:27:03 | Permalink | No Comments »